viernes, agosto 31, 2012

Cómo hacer más barata la operación retorno

Como llenar el depósito se está convirtiendo en 'misión imposible', máxime en un momento en el que la subida de IVA impulsará el precio de la gasolina por encima de los 1,7 euros por litro, Arval, compañía de renting del grupo BNP Paribas, ha elaborado una serie de consejos útiles para depurar malos hábitos al volante y conseguir recortar hasta 500 euros al año en gastos de carburante.

Y es que con el escenario de precios que actualmente registra el combustible, la operación retorno de este año será todavía más dura que de costumbre, ya que llenar un depósito medio de gasolina (unos 60 litros) supondrá para los conductores españoles un desembolso que puede superar los 100 euros, más de diez euros por encima del año pasado.

Según los últimos datos del INE, cada hogar tiene de media unos dos automóviles, por lo que las familias españolas podrían reducir sus gastos hasta en 1.000 euros anuales siguiendo recomendaciones tan sencillas de poner en práctica como apagar el motor en paradas prolongadas o prestar atención al cuentarrevoluciones.

De esta forma,se recomienda:

Arrancar el vehículo sin acelerar

El mero hecho de poner el coche en funcionamiento ya consume energía, pero arrancar sin acelerar hará posible que el motor precise de un menor gasto de carburante, lo que permitirá prolongar las visitas a la estación de servicio para llenar el depósito.

Utilizar marchas largas

La forma más eficiente de conducir es hacerlo con las marchas más largas posibles, manteniendo el motor a bajas revoluciones para que la energía necesaria sea menor. Así, es preciso prestar atención al cuentarrevoluciones. Por regla general, en los motores de gasolina la aceleración y el cambio de marcha debe realizarse cuando se han alcanzado las 2.000 o 2.500 rpm. En cuanto a los diesel, entre las 1.500 y 2.000 rpm.

Emplear correctamente la caja de cambios

La primera velocidad tan sólo se utiliza para arrancar, cambiando a segunda velocidad una vez recorridos seis metros desde la puesta en marcha; de segunda a tercera a partir de los 30 km/h; en cuarta a partir de los 40 km/h y la quinta velocidad, por encima de los 50 km/h.

Mantener la velocidad de circulación

Durante la conducción es conveniente mantener la velocidad de circulación lo más uniforme posible, evitando frenazos bruscos. De esta forma se incrementa la seguridad al volante, disminuyendo el riesgo de accidentes entre un 10% y un 25%, y se reduce el gasto en gasolina. ¿Sabías que pasar de 100 a 120 kilómetros por hora supone aumentar el consumo de carburante en un 44%?

Evitar el punto muerto

Por otra parte, también es importante intentar mantener el motor al ralentí el menor tiempo posible puesto que, en contra de la creencia popular, en punto muerto el vehículo tiene un consumo fijo de aproximadamente medio litro de carburante por hora. Para ahorrar combustible es aconsejable poner una marcha larga y dejar que el automóvil ruede con ella sin acelerar. De esta forma, el movimiento de las ruedas mantendrá el motor en marcha y, a más de 20 km/h, el consumo de gasolina será nulo.

Apagar el motor en paradas prolongadas

En caso de retenciones, es recomendable apagar el motor del vehículo si la parada sobrepasa el minuto de duración. Esta simple práctica puede supone un ahorro medio de 150 euros al año por conductor en gastos de carburante.

Evitar la sobrecarga del vehículo

No es conveniente cargar el vehículo en exceso ni tampoco sobrepasar el "aforo" del vehículo. Está comprobado que por cada 100 kilogramos de peso adicional el consumo de combustible se incrementa en un 5%. Además, si no se va utilizar la baca es recomendable retirarla, ya que tenerla puesta aunque esté vacía aumenta el gasto de carburante un 2%.

No llevar las ventanillas totalmente bajadas y controlar el uso del aire acondicionado

Lo ideal es que el aire acondicionado funcione a una temperatura que oscile entre los 22 y los 23 grados, ya que un uso irracional puede incrementar el consumo de combustible hasta un 20%. Tampoco es conveniente llevar las ventanillas totalmente bajadas si se circula a más de 100 kilómetros por hora, ya que se gasta un 5% de carburante más.

Vigilar la presión de los neumáticos

Un mantenimiento inadecuado del vehículo también aumentará de forma innecesaria los gastos de combustible. Los neumáticos desinflados y un filtro de aire sucio aumentan un 6% el consumo, mientras que unas bujías sucias lo incrementan hasta un 10%.

lunes, agosto 27, 2012

EL TREN DE LOS SUEÑOS ROTOS.



RECOMIENDO PONER ESTA MUSICA MIENTRAS LEES:

José era vigilante de seguridad. Custodiaba una vieja estación de ferrocarril abandonada por la que hacía ya mucho tiempo desde que había pasado por sus viejos y oxidados raíles el último tren hacia la gran ciudad.
Un tren de dolor y miseria en una zona en la que sus moradores habían tenido que emigrar para buscar un futuro digno en algún lugar lejano.

Atrás habían quedado el glamour de los viajeros de principios del siglo XIX con sus ricos ropajes y sus maletas de piel. Atrás habían quedado los tiempos siguientes en los que desheredados de la comarca, huían de la miseria y la desocupación.
Aquel había sido durante épocas, el tren de los sueños rotos de miles de personas que habían acabado abandonando la comarca, abandonando a sus familias y seres cercanos.

Decenios después, algún político había decidió rehabilitar aquella vieja estación ferroviaria para crear algún tipo de equipamiento municipal para la comarca. Por ello debía de ser custodiada a la espera de las obras, para evitar el destrozo y pillaje de gamberros, grafiteros y chatarreros desaprensivos.

Se trataba de una estación tranquila en medio de la nada. Cubierta de polvo, telarañas y viejos calendarios en las desconchadas paredes que databan de las fechas en que dejó de prestar servicio el ferrocarril en las décadas de 1900.
Sillas y mobiliario aún quedaban desperdigadas por las viejas estancias bajo una gruesa capa de polvo grisáceo y los colores ocres de la construcción tomaban un intenso tono saturado a la puesta de sol, haciéndo trasladar la imaginación de José a una especie de túnel del tiempo en el que en cualquier momento podrían aperecer por allí lujosos carruajes de tiro de caballos con una representación de la vieja nobleza europea en su interior, o la ruidosa llegada de una locomotora de vapor con sus vagones de madera y hierro forjado en los pasamanos.
Manivelas de bronce, juntas de cobre y olor a cuero. Brocados, telas de Cashmir y plata vieja.
Espiritus o almas de los ancestros y de clases sociales extintas desde hace mucho tiempo o en deshuso.
Gañanes acarreando maletas y dando de beber a las monturas, viejos ferroviaros de largos y gruesos ropajes con una gorra roja, una bandera y un silvato dando salida al tren desde la cabecera del convoy.

José trabajaba durante el turno de noche. La magia de aquella estación unida a la del páramo en donde se encontraba le gustaba.
Durante las horas anteriores al amanecer, una espesa niebla baja se apoderaba del páramo, creando una escena fantasmagórica e irreal del sitio, que a mas de un compañero de José había echado para atrás a la hora de quedarse trabajando en aquel servicio.

Decían las viejas lenguas del lugar que el lugar estaba encantado. Que en ocasiones los mas viejos de lugar habían podido ver con sus propios ojos un viejo tren pasar por allí con su gran ojo ciclópeo rasgando la oscuridad de la noche y las viejas vías inexistentes en algunos tramos del páramo. Otros (algo mas jóvenes) solamente relataban que desde que la ruina se había instalado en la comarca, el viejo pitido y el resoplar de las calderas del tren, se podía escuchar en el silencio de la noche en algunas ocasiones en las que la niebla se apoderaba del reino de la oscuridad del páramo local.

José no era supersticioso. A sus cuarenta y tantos años de edad y una vida mas que exprimida en experiencia y sensaciones, tan solo pretendía cumplir con su jornada laboral sin emociones ni sobresaltos.
Empleaba el tiempo en trastear en su vieja motocicleta durante las pocas horas de luz de las que disponía desde la hora de entrada a su trabajo hasta que el atardecer, daba paso a la noche. Después un buen libro, una vieja televisión portátil o incluso alguna que otra cabezada de veinte minutos entre ronda y ronda, ocupaban la rutina del vigilante en un servicio mas que tranquilo y regular.

Los paseos con la linterna, patrullando las instalaciones durante la noche, eran mas que suficientes para mantener alejados a los pocos interesados en acceder ilegalmente al lugar, porque resultaba fácil ver el haz de luz desde kilómetros de distancia y saber que el lugar se encontraba custodiado por un agente competente.

Nunca había hecho caso de las viejas leyendas del lugar. Folclore con encanto literario pero sin fundamento verídico alguno que no turbaba en absoluto su descanso. Nunca había tenido miedo del pasado, de los muertos o de las leyendas. Se limitaba a temer prudentemente la incursión de asaltantes en mitad de la noche, que buscasen metales, madera o cualquier cosa por la que en la actualidad de miseria y ausencia de valores, la gentuza de la peor especie son capaces de matar.


Aquella fría noche de otoño José había estado escribiendo unos poemas. Un reciente disgusto de tipo sentimental había aflorado en él su lado mas romántico y poético. Un corazón roto que se apoya en la rigidez de una pluma y la sinuosidad azul de su tinta para encontrar una válvula de escape a la tormenta que se sucedía en el interior de su alma. Viejas heridas del espíritu agolpadas en su pecho que le oprimían de una manera seca y silenciosa.

Tras una frugal cena de fiambrera y unas cuantas horas en la paz de la noche, José salió a realizar una de sus rutinarias rondas exteriores por el perímetro de la estación y alrededores. Con la linterna apagada en su mano, sus botas tácticas y su uniforme oscuro, caminaba por el páramo despacio, tranquilo, disfrutando del frescor de la noche y de la inmensidad del cielo estrellado. De hecho podía contemplar el largo anillo de pequeñas estrellas que formaban la via láctea en el lienzo que se extendía sobre él. Según la vieja teoría que dice que las estrellas representan a nuestros difuntos y seres queridos fallecidos, miles de almas le contemplaban en forma de puntos de luz en el firmamento durante esa noche.

El silencio de la soledad del páramo solo roto por sus propios pasos y de vez en cuando, el de algún animal que escapaba asustado por estos, desde un matojo o accidente del terreno cercano.

El vaho que exalaba José desde sus vías respiratorias y que se extendía hacia arriba en gráciles volutas de vapor, se veían al contraluz de la vieja bombilla de su caseta de vigilancia unas decenas de metros mas allá, en la estación.

De repente, una extraña niebla se empezó a apoderar del páramo. Una niebla rápida, sigilosa y misteriosa que reptaba por el terreno a una escasa altura. El frío se hizo mas presente, pero un frío diferente. Era como un húmedo frío de tumba. El aire dejó de oler a jaras, tomillos o musgos propios del terreno para dar paso a un rancio aroma a cuero viejo, carbón quemado y estiércol de caballos.
Un pitido en la lejanía y la presencia de un foco de luz anaranjado atravesando la niebla y la noche a unos kilómetros de distancia, dejaron claro a José que una vieja locomotora de vapor se aproximaba por la vieja vía.
Pero eso no podía ser. Faltaban importantes tramos de raíles en algunas zonas... O no, o tal vez podrían haber reparado la vía sin él saberlo y se trataba de un trayecto de prueba para volver a poner el tren en servicio en una especie de ruta histórica con un viejo tren de museo ferroviario.
En ese caso, tal vez deberían de haberle avisado. Pero no. eso no podía ser.

Entendió entonces que tal vez se había quedado dormido y un furtivo sueño, influenciado por el folclore popular local había dado forma a este tipo de fantasmas en su estado de somnolencia. Mmmmm. No. Se dió cuenta fehacientemente de que no se encontraba bajo el influjo de los brazos de Morfeo. ¿La comida?, ¿una intoxicación?, ¿una broma?..... No. no había explicación. Se encontraba definitivamente despierto, consciente y pensaba con claridad y rapidez.

En ese intervalo en que José trataba de racionalizar la situación y regresaba hacia el andén y construcciones de la estación, vió como la negra locomotora de vapor, con su haz de luz del foco delantero, atravesaba la niebla y llegaba como si de un cíclope gigante se tratase, hasta el viejo andén. Parándose en el lugar en el que a bien seguro, los viejos trenes lo hacían en tiempos pretéritos.

Un tren con gente vestida de época, unos con lujosos ropajes y otros con viejas ropas y harapos de la clase mas humilde se adivinaban en el interior de los vagones a la luz de antiguas lámparas de petroleo. Algunos de ellos salieron, otros que aparecieron de la nada con hatillos, maletas, enseres, subieron al tren y un viejo jefe de estación de piel y barba blancas permanecía en la cabecera de la estación.

José se dirigió hacia este último con la esperanza de identificarlo de alguna manera, a pesar de no estar muy seguro de redactar un informe de novedades que narrase lo que estaba viendo. Era mas que probable que acabase de baja médica por locura o despedido.

Al llegar al viejo jefe de estación, este le sonrió. Era un hombre de aspecto duro, tosco, pero agradable. Inspiraba el tipo de confianza que dan las personas que han vivido mucho e intensamente. Que son grandes y responsables expertos en lo que realizan. Que miran de frente, a los ojos y dan la mano con fuerza y cordialidad.

- ¿No vas a subir al tren, José? . Le preguntó el hombre de manera cordial
-¿como?, ¿que? , no entiendo. ¿quien es usted? , ¿que es toda esta mierda?. Interrumpió José.
Verás. Este tren hoy a venido por ti. Hoy para en esta estación para que decidas si quieres venir. Tus viejos amores, tus seres queridos, tus sueños rotos se encuentran en algún lugar al que no puedes acceder por otros medios. Solamente podrás hacerlo en este tren. Hoy y ahora.

José observó hacia atrás. Lo que había en la estación. Sus cosas, su motocicleta. Su caseta de vigilancia habilitada en el viejo despacho del jefe de estación. Todas ellas estaban en una estación de tonos apagados, pero nueva, con las cosas en perfecto uso y las instalaciones en pleno funcionamiento. Ni rastro del polvo, las cosas rotas ni la decrepitud de siempre.

Observó también hacia el interior de los vagones. Caras conocidas y sonrientes que parecían invitarle a subir con ellos. Cordialidad, paz, buenos sentimientos...

Pero José pareció de repente salir de su letargo. Sin dejar de estar algo confuso decidió que se quedaría allí. Con su vida, con su moto y con su vieja estación. Se lo comunicó al anciano jefe de estación y este asintió con la cabeza para a continuación levantar la bandera y dar con el silbato la señal al maquinista para abandonar la estación hacia su destino.

El tren avanzó lentamente a lo largo del andén por las viejas y chirriantes vías llenas de óxido y se alejó bramando bajo una nuve de vapor.
José se quedó mirando como se alejaba durante algunos minutos hasta que el último vagón y su farolillo rojo desaparecieron tras la niebla que inmediatamente comenzó igualmente a desaparecer.
De nuevo la noche era fría, despejada, con un manto de estrellas y el vigilante se encontraba en una vieja estación decrépita y en deshuso llena de polvo.

Decidió contarme esto una noche de borrachera años después de que le sucediese. José es ya un hombre viejo, ajado, con el pelo blanco y la piel surcada por cientos de arrugas. Es sin duda un hombre sabio. Un viejo dinosaurio del gremio de la seguridad. Quemado, pobre y solo, al que tan solo su vieja motocicleta saca en ocasiones de su ensimismamiento.

Tiene muy pocos amigos entre los que me incluyo. A los que ve de cuando en cuando a lo largo del tiempo y de una sólida amistad. Esa misma amistad que hace confesar en un ataque de sinceridad etílica, esas cosas que jamás puedes contarle a nadie, en ninguna otra circunstancia.

Cuando le pregunté a José si volvería a esperar a ese tren que decidió no coger, me respondió que se tiró años haciéndolo, hasta que perdió la última esperanza de ello. A pesar de no estar muy seguro de hacerlo en esa otra ocasión. No sabe siquiera muy bien si se arrepiente de no haber tomado aquel tren en aquella noche misteriosa de su pasado.

Continúa vigilando la vieja estación, pero sabe que ya jamás regresará el tren de los sueños rotos. El tren que solamente pasa una vez en la vida. El tren que si dudas, no confías o temes, se marcha para siempre, sin la remota posibilidad de que nunca mas regrese a tu vieja estación para llevarte “a Dios sabe donde”.

Doktor Jeckill. Agosto de 2012.

miércoles, agosto 22, 2012

NUEVOS MODELOS Y OPCIONES DE HARLEY-DAVIDSON 2013



Harley-Davidson celebra su 110.º aniversario con una “nueva” línea de motocicletas que incluye esta vez en algunos de sus modelos la conmemoración de su 110th Aniversario con una edición especial con logotipo diferente (Nada nuevo bajo el sol).
Estos emblemas son de bronce en el depósito de combustible, recubiertas de níquel negro y envejecidas para resaltar el bronce. En el cuerpo principal del emblema de una "sola ala" (que se asemeja muy peligrosamente al de los Hells Angels), se encuentra una pieza esmaltada Bar & Shield de tono Bright gold. Además del emblema conmemorativo en el depósito, cada motocicleta lucirá otro emblema y embellecedor conmemorativos específicos del modelo. Cada modelo lucirá un emblema de serialización y por supuesto, irán troqueladas con el números de serie de la edición especial.


Otra de las novedades para 2013 es que Harley-Davidson presentará Hard Candy Custom™, un movimiento basado en las temáticas que se presentaron por primera vez en la era chopper de finales de los años 60 que adopta la tendencia de una pintura Metal Flake, un acabado cromado brillante y detalles en los accesorios, equipamiento e indumentaria. Entre los elementos Hard Candy Custom se incluyen acabados en pintura “big flake”, tres de los cuales estarán disponibles de forma selectiva en 2013 en una opción de un único color en cinco motocicletas de producción de Harley-Davison.


La Harley-Davidson® Street Bob® adquiere un aspecto más robusto en 2013 con un nuevo tren motor y abrazaderas triples oscuras, así como un guardabarros trasero recortado con la placa de matrícula de fijación lateral y pilotos traseros, luces de freno e intermitentes. Esta moto bobber Dyna presenta un asiento individual y manillar Mini-Ape montado en los nuevos elevadores que facilitan aún más la personalización de la Street Bob. Entre las nuevas opciones de pintura cabe destacar Hard Candy Custom Metal Flake (acabados Hard Candy Big Red Flake, Hard Candy Lucky Green Flake y Hard Candy Coloma Gold Flake) y una opción de dos tonos ondulados.


La serie CVO™ de 2013 de producción limitada presenta la CVO™ Breakout®, un modelo Softail® con dos diseños de pintura en las secciones de acero pulido a mano en el depósito de combustible y los guardabarros.
Nos parece un acierto estético que se sale de lo ya machaconamente visto y expuesto anteriormente y es de las pocas cosas que aplaudimos en esta nueva remesa de modelos.


Para los mas pijos, La CVO™ Road King® cuenta con el primer sistema de audio Road King® instalado de fábrica, y el nuevo parabrisas ventilado Wind Splitter desmontable. LaTouring CVO™ Ultra Classic® Electra Glide® y la bagger de tipo "Shark-Nose" CVO™ Road Glide® Custom regresan (se supone) con nuevas características en 2013 que tampoco resultan muy reseñables.


Resumiendo: Mas de lo mismo con tropecientas pijadillas para su nuevo segmenteo de clientes con mucho dinero, poco gusto y una inexperiencia enorme en el mundo del Kustom y con un par de honrosas excepciones que estética y ergonómicamente han mejorado sobre los modelos mas populares entre los bikers mas gamberros.
Estos serán los bombazos estéticos que todos los periodistas pueben en prensa. Por desgracia en esta temporada, estas motos mas guapas a las que me refiero serán de CVO y consecuentemente, bastante mas caras que los modelos convencionales.

Como ya estamos acostumbrados a ver en esta firma desde los 90: “La banca gana”.

lunes, agosto 20, 2012

Balas en el revólver (Bullets in the gun)

Una de las últimas canciones de Toby Keith, es una historia de forajidos modernos.

De motero fuera de la ley, mujer fatal y una fuga a Mexico en una bonita Sportster Nightster 1200 con apehanger.

Seguro que os gusta:




Y otra que no se queda corta es esta rubiaza cañón que canta como los ángeles de las praderas llamada MIRANDA LAMBERT.
La criaturilla anda en su último single choriceando bugas guapos y siendo la tía mas rápida de la ciudad:

domingo, agosto 19, 2012

A la vuelta de todo

Cuando estás a la vuelta de casi todo en la vida y nada te sorprende, manteniendo tu rostro impasible ante las emociones humanas.
Cual jugador de póker, ocultas tus sentimientos tras una mueca a medio camino entre el dolor y la risa.
Observas un punto concreto del infinito... o del fondo del vaso de tu whisky.
Desde el final de la barra observas el circo que representan los demás clientes de un bar a media luz.
Desde el rincón mas oscuro siempre. Para observar en silencio y en paz, sin ser observado y sin que nadie te moleste.

Raza peculiar de perdedores, con la literatura de Bukowski como biblia y la enseña rebelde de Dixie como bandera.
Oliendo a metal y cuero viejo. Consumiendo litros y litros de cerveza.

Cada noche cierras los ojos y te duermes, esperando a la dama negra que te impida despertar a la mañana siguiente... para continuar un día mas viviendo en un mundo que ya no te aporta nada.

De vez en cuando un cuerpo femenino y suave. Unas efímeras caricias de mujer en la oscuridad de un cuartucho.
Y soñar con ese momento saboreando su recuerdo los meses venideros.

Gente que discute y se preocupa... por cosas que a ti, dejaron de preocuparte hace ya tiempo.
Problemas que ya apenas lo son.

Tu prefieres oler la hierba mojada tras la tormenta, o llenar el depósito de tu moto y enfilar la carretera hacia ningún sitio.
Sin origen ni destino. Sin penas ni alegrías.
Tan solo un cúmulo de sensaciones ya conocidas, pero agradables.
El viento en tu ropa, el sol en tu cara y el infinito como punto de destino en tu viaje a ninguna parte.

No lloras porque hace años que se te secaron las lágrimas en un cubo de sal. No ríes porque tu risa se la llevó aquella mala mujer.
No te importa importarle a nadie porque a ti ya nadie te importa.

Un decrépito pianista de blues y un viejo violín interpretan la banda sonora de tu vida.
Y unos recuerdos que el tiempo borra o minimiza, representan tu único equipaje.

Rodando hacia el anochecer de un camino cualquiera, hacia el ocaso de tu existencia.
Estás y no estás. Tu cuerpo se mueve, pero ya no siente.
Tu alma siente, pero apenas lo percibes.
Un corazón que sirvieron hace años en una hamburguesería de la parte vieja de una ciudad cualquiera, una camarera de dorados cabellos y pechos firmes y siliconados.

Hacia el ocaso ruedas, esperando que las estrellas de la noche que observan silenciosas la sinuosidad del haz de luz de tu moto en una carretera solitaria, te llamen para que tu formes parte de ellas alguna noche en el firmamento. Y dejar de una vez por todas el infierno infinito de la indiferencia que representa tu vida.

Doktor Jeckill.Agosto de 2008.

miércoles, agosto 15, 2012

Especial aniversario SOBRE RUEDAS

Nuestra web amiga SOBRE RUEDAS, en su edición vintage, ha celebrado su aniversario con una galería de 44 fotografías de Doktor Jeckill 71 Photoworks. Muchas de ellas inéditas.

Bajo el título de "bellezas de cuero y acero", un enlace exclusivo con la galería Flickr de esta firma, se pueden ver las fotografías a un tamaño y detalle mas que considerable.

Esta web lleva tiempo confiando en 71 Photoworks hasta el punto de que el encabezado y banner de la web,es diseño nuestro.

Sesión Pin up Sailor & Cake

Una idea en la cabeza y empieza el trabajo: Preparación del equipo y de la idea,Búsqueda de modelos y localizaciones distintas a lo ya visto en el mundillo "pinup", maquilladora y estilista. Se une todo y este es el resultado:

CLICKAR SOBRE CUALQUIERA DE LAS FOTOS PARA REDIRECCIONAROS A LA GALERÍA:


El equipo resultante fué de primera categoría: Como modelos la escultural Shara Lecter (campeona de fitness como miss bikini y bailarina profesional de pole dance) y la guapísima Marina Díaz (Otra bailarina de pole dance que resultó ser un verdadero descubrimiento como modelo).
Como maquilladora, se recurrió a los servicios de Susana Álvarez (habitual y curtida profesional en su especialidad).
El fotógrafo no podía ser otro que un humilde servidor.


Para el estilismo pensé aquello de "si quieres que un estilismo salga bien, ¡Que lo haga la propia diseñadora!", por lo que encargué esa importante faceta de la sesión a mi diseñadora y estilista fetiche: Madamme Súcubo.


La localización fué el Hotel DORMIR D CINE, en la c/Príncipe de Vergara 87, por su espectacularidad en la decoración, su excelente situación y montones de razones mas.
Agradecer muy especialmente el trato recibido, ayuda y facilidades por parte tanto de Marián, la directora, como de Pablo, el recepcionista del turno.


Hemos de agradecer también la ayuda y colaboración en el préstamo de los vistosos pastelitos a CELICIOSO BAKERY, Una pastelería diseñada al gusto vintage, especializada en productos aptos para celíacos, situada en la c/Hortaleza 3, de Madrid.


Fin...
Y ahora volvemos a empezar, los engranajes ya trabajan ¡con una idea completamente distinta!

jueves, agosto 09, 2012

EL DUELO.


Tictac, tictac... El reloj saluda con su aguja canija describiendo circulos regulares en la esfera, adelantando por el carril izquierdo a las otras dos agujas mas lentas, mas grandes, mas pesadas.

La noche transcurre inexorablemente, solo rota por el aullido lejano de una sirena de policía o el eco lejano del camión de la basura realizando su necesaria pero ingrata misión.

Un vaso de pacharán fresquito sobre la mesa y gotas de sudor que perlan mi piel sobre mi frente. Las teclas del ordenador que se hunden una y otra vez, bajo en repetitivo tacto de mis dedos sobre ellas.

Me traen recuerdos de amores y fracasos, de luchas y derrotas, de una vida en ritmo de blues y un pasado que parece el guión de una mala “road movie” de serie B.

Hacía meses. Tal vez años, que no escribía. Las palabras se agolpaban en la punta de mis dedos, en mi cabeza, en mi alma... Pero una especie de miedo escénico, un temor, una confusión mental que impedían que pudiese hilar con coherencia mas de tres palabras, se había apoderado de mi durante todo ese tiempo.

Ahora estoy solo frente a frente al ordenador que me mira fijamente. Desafiándome con el brillo de su mirada fría y calculadora, producto de complejos códigos binarios y funciones matemáticas que jamás llegaré a comprender.
Como un matón a sueldo me mira burlón y me desafía a que aporree su teclado... si tengo las pelotas suficientes para hacerlo.
Y como en una peliculas del Oeste americano, desenfundo mis pensamientos y los disparo digitalmente sobre las teclas instintivamente.

El reflejo de lo que fuí en otro tiempo ha hecho que gane este duelo. Estoy escribiendo, estoy expresando mil cosas que me suceden, que siento, que pienso... y las condeno al tedio de la eternidad al plasmarlas en esa pantalla blanca y desafiante del fondo de este diabólico aparato computador.

Mañana será otro día, será otro duelo. Debo escribir un reportaje y tantas y tantas cosas, que voy a apurar la copa y voy a dejar descansar al peligroso pistolero del verbo que sin recordarlo, aún llevo dentro.

Porque todos sabemos que al fin y al cabo... Una pluma, siempre será mas poderosa y mortal que un revólver.

Doktor Jeckill. Una noche calurosa de agosto de 2012.

miércoles, agosto 08, 2012

Con la edad...

Cuando uno llega a cierta edad, se da cuenta de cosas en las que antes no había reparado o bien había pasado por ellas sin mayor trascendencia.

Cuando se ha tenido una vida intensa, plena, llena de alegrías y de desgracias, sometiendo al corazón y a la mente a esfuerzos que otros jamás llegarán a experimentar, uno se ralentiza y cansado mira hacia su pasado. Coje otra bocanada de aire y continúa respirando para el resto de sus días.

Es en uno de esos momentos en los que uno dispone de tiempo y neuronas suficientes para ver esos pequeños detalles que nos hacen la vida mas fácil o mas difícil. Las cosas que influyen sobre nuestra vida de manera indirecta, al provenir de la interrelación de nosotros mismos con nuestro entorno mas inmediato.

Personas en las que confiábamos y nos han apuñalado por la espalda, gente que hemos conocido y nos apetecería “desconocer”, gentucilla varia que vive en sus “mundos de yuppie” y pasa sobre las costillas del resto de los mortales como un elefante en una cristalería...

Y por el contrario: Esas otras personas que parecían algo menos cercanas, menos afines o a las que vemos de “pascuas a ramos” y que sin embargo, nunca te fallan. Personas a las que respetas profundamente, no por educación, sino porque se lo han ganado a pulso y a lo largo del tiempo.


Yo soy una de esas personas que con la edad, me vuelvo cada vez mas huraño, raro y freak. Me suele molestar sobremanera la compañía de la masa borrega, de los gañanes y de la gente con una absoluta falta de modales o consideración hacia los demás. Egoístas de pataleta que continúan comportándose como críos de 8 años.
Y también de esa otra “categoría humana” que finge ser educada, amable , exquisita, simpática, pero que en el fondo se trata de vendedores de humo, enmascarados con una careta de simpatía y empatía que en el fondo, esconden un mundo maquiavélico de rencores, negatividades, envidias y profundos complejos.

Por desgracia, es de lo que mas abunda en nuestros días. Tiempos en los que se fomentan las prácticas y actitudes mas nefastas y se ridiculizan los sagrados valores que cimentaron cualquier sociedad que mereciese la pena en cualquier momento de la historia.

En el trabajo, en el bar, en tu círculo familiar o de amigos... Siempre hay un chivato, un manipulador, un mentiroso que, incapaz de resaltar por sus propios valores, se dedica a dinamitar las acciones de los demás.

“Amiguetes” que estan para las copas, pero cuando se trata de arrimar el hombro, se convierten en hábiles escapistas que desaparecen en el fondo de cualquier chistera.

Mujeres que se arriman al mas “dotado” económicamente o al mas sinverguenza, para después lamentarse de ser tratadas como meretrices y no sentirse queridas por un hombre sincero.

Ratas que abandonan el barco, al primer atisbo de marejada o pequeña via de agua, dejándo a su suerte a quien hace mas bien poco, arriesgó su vida para salvar las suyas.

Si. Me he vuelto muy raro. Mas introvertido en mi Mundo de fotografía, mis escritos, mis mierdas... Y cada vez me molesta mas la gente.

Solamente me encuentro mejor ante la belleza de la gente que es bella y reluciente desde su interior, de la inocencia y lealtad de los animales y de la capacidad plástica de una creación artística de la índole que sea.

Aprecio el olor a tierra mojada, el susurro del viento y la inmensidad de un trueno en una noche de tormenta.
Aprecio a esos amigos para los que no vale mi dinero, o esos que se presentan de improviso con la mejor de sus sonrisas cuando saben que andas jodido y agazapado en tu concha.

La caricia del sol sobre la piel y el dolor de las heridas cuando has sobrevivido a ellas.
Aprecio los retos que me hacen mejorar como persona y me hacen disfrutar del camino que recorro para lograrlos.

Aprecio y desprecio tantas cosas, que precisamente me hacen saber o sentir que soy humano. Porque si no, pensaría mas a menudo que estoy de mas en este Mundo de mierda, que de vez en cuando, nos ofrece jugosas satisfacciones... aunque cada vez menos.

Doktor Jeckill. Ago. 2012.