miércoles, febrero 11, 2009

Lo malo, no mola, pero está de moda.


No. no soy católico apostólico ni romano. De hecho, ni siquiera me considero cristiano.
Pero lo que no entiendo es esa tendencia tan machacona a demonizar la religión (sobretodo la cristiana) y tacharlos de gilipollas y de fanáticos asesinos por lo que ocurrió en las cruzadas o en tiempos de la inquisición.

La cuestión con los musulmanes es diferente. No hay huevos a criticarlos púbicamente, no vaya a ser que para demostrarnos que "el islam es amor", nos pongan una bomba bajo la cama o deguellen a nuestra familia.

O los hebreos, que se supone que todos los que escaparon de los nazis, dominan el mundo financiero y en sus ratos libres, se dedican a exterminar terroristas palestinos con sofisticadísimas armas de guerra.

Gilipolleces varias, tópicos, alarmismo, intolerancia de los mas progretas hacia pequeños gestos de diversas religiones o incluso la contratación de espacios publicitarios para asegurarnos de que Dios, no existe.

El diablo está de moda. De eso no hay duda. Ha ganado terreno al bien en todos los ámbitos.

La honradez, las promesas que se cumplen o el honor de una persona son conceptos anacrónicos y ridículos que han dado paso a un imperio sociopolítico de corrupción, deshumanización y escoria moral.

Me considero agnóstico (De "gnosis"-conocimiento-), (que no ateo) y me he preocupado en estudiar diferentes corrientes históricas, teológicas y sociales.
No creo en la iglesia, ni en el islam, ni en la cienciología de Tom Cruise, pero no me molesta saludar a un sacerdote ni cuando veo un crucifijo me comporto como el Conde Drácula.

Me resulta tremendamente fácil respetar a quien me respeta y si entro en una sinagoga, no tengo reparos en ponerme una kipá ni en descalzarme en una mezquita.

¿Porque entonces se hace apología del mal? ¿Porque muchos chavales se dedican a hostiarse en el instituto y a grabarlo con el teléfono móvil en lugar de estudiar y hacer amigos? ¿porque continuamos votando a políticos corruptos o vemos programas de Tv sobre una persona que se dedica a sacar toda la miseria y basura de su última relación sentimental?

Considero absurdo el no ayudarnos los unos a los otros por puro pragmatismo, en vez de ser tan competitivos. De todos es sabido que "la unión hace la fuerza" o "divide y vencerás".

Cada vez la gente está mas triste, histérica, perdida, insatisfecha y sola.
Tal vez porque nos empeñamos en ver todo lo malo que nos rodea, en lugar de disfrutar de los regalos que la naturaleza nos concedió hace millones de años... y que también nos empeñamos en alterar, dominar o destruir.

El marketing de lo demoníaco vende. Pentagramas con el vértice hacia abajo, el 666 o el negro y rojo corporativo del señor de los infiernos, está mas de moda que nunca.

Pues yo, que me jacto de ir casi siempre contra la corriente, voy a hacer apología del "lado bueno de la fuerza". Es fácil ver que los seguidores de Lucifer, no crean o no apuestan por lo bello y puro.
Pero aquí os pongo dos ejemplos de lo contrario: La misma canción, (Amazing Grace) cantada por dos pesos pesados de la música. No se a vosotros, pero a mi me mola este rollo de chavales del coro de la iglesia.
Con mas casos como los del ejemplo, iría mas gente a las iglesias. Por ejemplo... Yo.

ELVIS:


LEANN RIMES:

1 comentario:

Achab dijo...

Peligroso terreno, amigo.

Las religiones "per se" explotan el victimismo y acusan a las contrarias de los mismo, cristianos versus musulmanes, musulmanes versus hebreos, etc., el concepto "Dios" creado por el hombre en su búsqueda de la explicación a lo inexplicable o desconocido para él conlleva inequivocamente al radicalismo, a la pureza de pensamiento e ídeas y a demonizar todo aquello que no coincide con la propia fe, pero esto no es exclusivo de las religiones y, ni muchisimo menos, de tiempos pasados pues hoy en día los fanatismos están tan vigentes como en las persecuciones de Diocleciano o en las cruzadas mencionadas por ti, basta echar un breve vistazo a los diarios para darse cuenta que estas posturas las encontramos en todos los terrenos, la política, el deporte, la empresa, la sociedad en general...

Desde el momento en que alguien se cree mejor o superior a otro por las causas que sean (color, estatura, nacionalidad, poder económico, religión, política, etc.) se establece el imperio del "Mal" y ahí está precisamente lo atrayente de éste concepto. El mal no deja de ser una respuesta al supuesto bien del "Bien", a la mojigatería con la que se esconde el egoismo propio y el afan de superioridad y de impsición, la respuesta no es otra que esa, inventar el lado oscuro, la negación del bien y de lo políticamente correcto, crear al demonio y sus huestes diabólicas.

Hace años descubrí que ser una buena persona no va emparejado a ninguna ideología determinada ni a ninguna religión, y que para serlo bastaba con aplicar una máxima que me decía siempre mi madre: "No hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti"

Vaya, que me he enrrollado mucho para decir esto último

Acha