jueves, enero 29, 2009

El exorcista.

No creo que tengáis pelotas a confesaros al sacerdote de nuestro juego de hoy.
Si le decís eso de "Perdóneme Padre, porque he pecado", acto seguido estaréis acojonados al ver centellear el frio destello de su arma.

Pero no temáis. El Padre exterminador, ha llegado para defendernos de las criaturas del inframundo (No. no me refiero al Director de Tráfico, ni a las ministras de Igual-da o de Fomento). Sino a esos asquerosos mutantes que sobreviven acechando en lo que queda de la ciudad (Y tampoco me refiero a la policía local ni a los agentes de movilidad o a los cobradores de la ORA).

(Usad las teclas A S D E y el botón derecho del ratón)




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