lunes, julio 28, 2008

HOT ROD. La moto del gangster



“Perdóneme Padre” Dijo la chica morena de ojos profundos y largo pelo azabache, mientras escondía una pistola de pequeño calibre bajo su ropa. Perdóneme porque he pecado, he matado, he cobrado protección
a tenderos desamparados, y dado palizas a inocentes junto a algunos de mis compañeros de banda...



-Adoro el sexo; a veces bebo hasta perder el sentido, y me gusta ser amada por unos y temida por el resto.
Me encanta conducir motos a gran velocidad, vivír al límite y saltarme las normas...
-Eso es muy grave hija mía -respondió el párroco- deberías entregarte de inmediato a las autoridades y pensar en cambiar de vida, en tu futuro.
-Veo que no lo entiende nada Padre. No soportaría vivir recluida en una celda acatando unas normas que además de aburridas y estúpidas no van con mi caracter. Prefiero ser una loba en este mundo de borregos.



-Entonces no puedo permitir que continúes desperdiciando tu vida y haciendo sufrir a quienes te quieren. No tengo más remedio que dar parte a la policía.
-Eso no va a ser posible Padre -respondió la morena de ojos como pozos e insinuante figura de piel blanca- Solo quería su ayuda, que me diese la absolución para seguir mi camino, y ahora sabe demasiado, así que perdóneme también por lo que voy a hacer .



Por un instante un reflejo metálico rasgó el aire de la sacristía,
se escuchó un golpe seco y sordo, y un líquido rojo y viscoso comenzó a manchar la sotana del cura.



La gangster limpió tranquilamente la hoja del cuchillo con la sotana del predicador, y después salió despacio y segura hacia la escalinata del templo.
El cielo estaba de un color gris plomizo. Anunciaba una de esas tormentas de verano que mojan, pero que son tan agradables cuando ruedas en moto y la velocidad seca las gotas antes casi de que te rocen la piel.



La mujer se dirigió en silencio hasta un precioso bobber de estilo Hot Rod que le había construido en Sintra su amigo David de David´s Performance, arrancó de tres patadas los casi trescientos kilos de acero de Milwaukee adaptados a su gusto, y llenó la explanada de la iglesia con el poderoso sonido que emitían los drag pipes a traves de los que respiraba el Evo.



Con aquella moto no podría huir demasiado deprisa porque el motor era un humilde Harley Davidson Evolution de 1345 cc con un exceso de kilometráje a sus espaldas. Se trataba de una moto con solera, con carácter.
Tenía que tener cuidado de no sesgarse el pie izquierdo con la correa primaria abierta, y el chasis softail convertido en rígido no permitía demasiadas alegrías, pero aún así engranó la primera velocidad enfilando hacia la salida justo en el mismo momento que un grito sobrecogedor llenaba el aire anunciándole que alguien había descubierto el cadaver del cura acuchillado.



Apoyada sobre las cómodas y viejas plataformas, echó un último vistazo hacia la iglesia y luego contempló el color rojo (como la sangre que había derramado) y el negro (como su conciencia) de la montura que le vibraba eróticamente entre los muslos al ritmo con que giraba el acelerador. Vibraciones que le inundaban el cuerpo de placer a traves del pequeño asiento “solo” artesanal en cuero negro, que hacía muy bien su función amortiguadora , gracias al viejo sistema, pero tremendamente fiable, de suspensión por dos pequeños muelles.



Acababa de matar otra vez y no sentía remordimientos ni culpa. Solo quería salir de allí con su hierro llamando la atención lo menos posible, cosa poco probable. Pero todo eso ya pasó. Ahora la libertad estaba justamente ahí enfrente. Con el viento, la fina lluvia y la puesta de sol frente al faro bullet colocado magistralmente sobre la horquilla Springer de la HOT ROD.



Podía correr lo suficiente mientras daba al puño del gas y escuchaba la respiración del carburador a traves del pequeño, pero bello y eficaz filtro SU y cuando debia de frenar, confiaba en las suaves reducciones de la correa de la transmisión y en los dos fiables discos de freno, imprescindibles, para esquivar a los vehiculos policiales cuando alguna vez , le habían salido al paso.



Fiel a los principios de la cultura bobber, era una moto sin demasiada ornamentación. Apenas un piloto cat eye situado sobre la matrícula lateral izquierda, un pequeño espejo redondo y hacia abajo que localizó hace tanto tiempo que ya, ni recuerda donde y un reloj de presión de aceite para evitar sustos con la lubricación del cambio y el motor.



Recordemos que los bobber, se crearon con la intención de aligerar el peso de los grandes big twins, a base de retirar cosas superfluas, hacer algunos agujeros por aquí, cortar guardabarros y otras cosas por allá, evidentemente, retirar el guardabarros delantero, etc para poder competir contra las pequeñas, manejables y rápidas Norton, BSA, Triumph, etc de los años dorados de la cultura de la brillantina y los chicos malos con chupas de cuero.

La chica gangster rodó rápidamente sobre su bobber aligerado de peso en dirección a la puesta de sol, subiendo progresivamente las velocidades en su cambio con talonera.



De nuevo quedaría otro de sus crímenes impunes.

¿Quien iba a sospechar de una bella muchacha de amplia sonrisa y escasa ropa, sobre una motocicleta antigua que no poseía ni alforjas, maletas o superfluas ornamentaciones que pudiesen guardar un arma?



Esa maravilla realizada por David “7ball” Garcez, “Do it all” Paul, Alex “Rockabilly”, y ST Amaro, alias “The Troll”. O lo que es lo mismo: EL DAVID´S PERFORMANCE TEAM. Que podeis encontrar en Sintra o en : http://www.davidsperformance.com
También en cualquier show bike portugues o del oeste español, siempre entre las primeras clasificaciones y bajo las miradas de los asistentes.



Motocicleta HOT ROD de David´s Performance
Texto & Fotos: Old School Biker
Modelo (Agencia Divine Portugal)
Exteriores: Elvas Portugal.

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