martes, febrero 05, 2008

Hollister y el 1%.


El fin de semana del 4 de julio de 1947, coincidiendo con las celebraciones del dia de la independencia de los Estados Unidos de América, se celebró en un pueblecito del condado de San Benito, entre los condados de Monterrey y Santa Clara (California), la “Gipsy Race Tour” en el circuito provisional de “El Bolado”, justo lindando con las afueras de la población, una serie de carreras durante los tres días del fin de semana, pensada para aficionados y organizada por la AMA (American Motorcycle Association) en la que cualquier equipo amateur podía participar con tan solo inscribirse, independientemente de federaciones, tipo de motocicleta, etc.
(Aquello era algo bastante popular en aquellos tiempos y es precisamente, de donde salieron años mas tarde, conceptos como las concentraciones motoristas y carreras tan populares como las de Daytona, Sturgis o Bonneville-Lago Salado).

Entre los muchos motoristas que acudieron al evento y fiesta (entre 3.000 y 4.000), se encontraban algunos miembros de Top Hatters, POBOB s(“Pissed Off Bastards Of Bloomington”) y Boozefighters (de los capítulos de San Pedro, San Francisco y Los Angeles).




Las autoridades de este pueblecito californiano, se sintieron desbordados por la masiva afluencia de motoristas, que al atardecer, tras bastantes horas bebiendo y de fiesta, entablaron una serie de peleas que si bien, posteriormente se ha considerado que eran hechos aislados e independientes, por su creciente número se consideraron generalizadas (unos 60 heridos, tres de ellos, relativamente graves). Los 7 policias locales del pueblo, solicitaron refuerzos y 40 agentes de la patrulla de autopistas, acudieron a sofocar las revueltas con gases lacrimógenos y equipo antidisturbios.

Finalmente, el Capitán Torres, del condado de San Benito, declaró la ley marcial en el pueblo. Hubo numerosos arrestos que acabaron con multas de entre 25 y 250 dólares y en algunos casos, con penas de mas de 75 días de cárcel.

Barney Peterson, un reportero del San Francisco Chronicle,fotografió a uno de los motoristas borrachos sobre su motocicleta (Presuntamente, ya que algunas corrientes, afirman que fué un montaje posterior con la moto de un detenido y el que posa para la foto era un policia caracterizado. Está demostrado que este improvisado “modelo”, no pertenecía a ninguna banda y no se conoce su identidad), viendo el potencial de la foto y la alarma social que fomentaron en aquellos tiempos la mojigata y anticuada sociedad que representaban los circulos de poder informativos.

La foto, nunca se publicó en el Chronicle, pero salió en la “Life magazine” del 21 de Julio, con el titular “Fiesta motociclista: Ellos y sus amigos, aterrorizan una ciudad”.





Las respuestas sociales no se hicieron esperar y una de las primeras que se manifestaron, fué precisamente la American Motorcycle Association (AMA) declarando que la inmensa mayoría de motoristas americanos (aquí ponemos la musiquilla del himno nacional USA de fondo), eran personas decentes, padres de familia y ejemplares ciudadanos, incapaces de organizar ningún tipo de disturbio, ni mucho menos, de tomar por la fuerza un pueblecito del medio Oeste californiano.
Que los que habían originado esos disturbios, habían sido un reducido grupo de “indeseables”, pertenecientes a bandas de desarrapados gamberros, junto con algunos otros agitadores, que ni siquiera eran motociclistas. Y que ese tipo de individuos, tan solo representaban el 1 % de los motoristas de California.



La respuesta inmediata de los Gangs y MC´s californianos , compuestos principalmente por veteranos de guerra, inadaptados y buscadores de emociones al margen de la ley y la férrea moralidad provinciana de aquella época en los USA , fué desmarcarse del 99 % restante, afirmando que efectivamente, ellos eran ese 1 %, con ironía y orgullo. Creando así la descripción, la leyenda, el mito... de una manera de entender una forma de vida y el mundo de la moto, de manera rebelde, individualista y al margen de convencionalismos y normas sociales. Con frecuencia (aunque no necesariamente) fuera de la ley.


Esta etapa de la historia biker, fué caracterizada en el cine en la pelicula “The Wild One” (El Salvaje), de la mano de Stanley Kramer, dirigida por Laslo Benedek y protagonizada por Marlon Brando.




3 comentarios:

Achab dijo...

"Creando así la descripción, la leyenda, el mito... de una manera de entender una forma de vida y el mundo de la moto, de manera rebelde, individualista y al margen de convencionalismos y anticuadas normas sociales"

Bien, hasta aqui y con la descripción histórica del 1% estamos de acuerdo pero ¿y hoy en día? ¿se vive... se puede vivir la moto de igual manera?

Doktor Jeckill dijo...

Imposible achab.
La manera social de vivir es completamente distinta y los bikers de la Old School tenemos que mutar, adaptarnos.

Por un lado, los adelantos tecnológicos que impiden que nuestros movimientos sean anónimos.

Por otro lado, desde el 11-S, los gobiernos aprovecharon para cambiar la manera de vida de los ciudadanos, la politica y las leyes , primando desde entonces "el bien común" sobre los derechos individuales del individuo.

Hoy en dia, ya no te digo los delincuentes, sino simplemente los rebeldes, vivimos "de prestado" porque leyes de chorizos como los que gobiernan España tienen demasiadas ...llamémoslas "lagunas" y porque la policia y servicios de información de la maquinaria ejecutiva gubernamental, están mas ocupados con otros temas de mas importancia politica o social.

Pero no destaques mas de la cuenta, porque esa maquinaria social te aplastará.
Los gobiernos necesitan "borregos" hipotecados hasta las orejas, con familia, créditos y nóminas domiciliadas para vivir como los modernos "señores feudales" que son y gente como los motoristas 1% se les salen del esquema, por lo que mas tarde o mas temprano, tratarán de hundirnos individual o colectivamente.

Achab dijo...

¡Ahí te quería ver amigo!

Por eso, por la verdad de lo que dices, por esa puta verdad que nos ahoga a todos es por lo que cada día veo con mayor escepticismo a quienes se proclaman herederos del espiritú de Hollister, son anacrónicos o, como tu dices en tus escritos, "dinosaurios" llamados a la extinción. Al igual que tu creo que los tiempos han cambiado de tal manera que pretender vivir de acuerdo a unas normas nacidas en unas circunstancias tan especiales como las de Hollister es tan absurdo como cabalgar por La Mancha a lomos de Rocinante... y sin embargo tengo que admitir que me duele enormemente decir, escribir esto.

En uno de tus escritos pones el dedo en la llaga al decir que los valores se pierden, que los códigos de honor, la amistad, la hermandad, el respeto, el orgullo y tantos otros se han devaluado a favor del consumismo y del latrocinio y no puedo estar mas de acuerdo contigo. ¿Sabes? es curioso, mi directora general dice que me he equivocado de época al nacer y que los principios que rigen mi vida son mas propios del siglo XV que de hoy en día y puede (se) que tenga razón.

Yo se que el espiritú de Hollister, aquel que permitió que toda una generación de biker's marcaran un camino está ya caduco y trasnochado, pero creo firmemente que los biker de hoy en día aun nos podemos permitir un lujo, aun tenemos que cumplir una obligación y es la de que estos valores de los que nadie puede vivir hoy en día, por lo menos, no se pierdan y procurar que a lomos de nuestras burras seamos mientras podamos un poco Quijotes y un mucho hombres.

Un abrazo