miércoles, agosto 17, 2016

CUANDO EL AGUILA NO VUELA

CUANDO EL AGUILA NO VUELA


A un águila acostumbrada a volar alto, no la puedes dejar en tierra con las alas rotas.
No la puedes recluir en una jaula de hormigón y asfalto en la que no pueda sentir el viento en sus plumas.
En un lugar en donde la noche no tiene estrellas y las puestas de sol juegan al escondite tras la silueta de altos edificios mientras el aire huele a podrido y a elementos industriales contaminantes.

A un águila no la puedes mezclar entre reptiles, ni entre mascotas... porque ni se arrastra ni es un ser domesticable.
Cuando un águila no puede volar, pierde la esencia de su ser.
Y por la noche sueña cada vez que la invade el sueño en volar.
En volar alto... mas allá de las nubes. Donde sentir la caricia del sol de la primavera en el rostro y el frío de las capas mas altas de la troposfera colarse entre sus sólidas plumas.
Sentir como se moja cuando atraviesa las nubes, sentir la velocidad de un picado, sentir el vigor de sus músculos con el sobreesfuerzo...

Un águila no bebe agua embotellada ni de grifo. Sino que necesita de manantiales de agua pura y fria de la alta montaña para beber.
Un águila no sabe abrir envases con "abrefácil", ni come carne que no haya cazado antes. En la que impregnarse del espíritu de la caza para la que fué creada.

Si a un águila le quitas todo eso, te quedará un ave con aspecto de águila... pero ya no será un águila exactamente.
Tan solo en su recuerdo, en su ser, en su esperanza... seguirá permaneciendo lo que es, en su esencia y espíritu.
Y poco a poco, el brillo de su mirada se vaya apagando según le van abandonando el recuerdo, la esperanza... las ganas de vivir.

Sin poder volar... Un águila no es la bella criatura que nos recuerda lo que representa la libertad que todos anhelamos.
Aunque respire, aunque parpadee... ya solo es solo una triste rapaz muerta.

Doktor Jeckill. Agosto de 2016.

lunes, agosto 01, 2016

No pretendo agradar a todo el mundo

No pretendo agradar a todo el mundo... y la verdad, es que me suda mucho los cojones.

Poseo una educación exquisita, de la que hago gala con quien me sale de la polla.

Tengo unos ideales, una sólida ética y moral que me impiden "seguir la corriente" al cúmulo de despropósitos que la dictadura progre nos impone diariamente en nuestra ya podrida sociedad.

Con la edad y con la experiencia, he descubierto que ninguna "gran causa" está limpia, que el relativismo es el gran enemigo del sentido común y que los que enarbolan la bandera del buenismo, suelen ser siempre, una manada de hijos de puta hipócritas, con intereses ocultos en su propio beneficio.

Que la gente es gilipollas, que los políticos y los manipuladores profesionales lo saben y que actúan en consecuencia .

Que no pretendo liderar nada, que tan sólo intento vivir feliz y honradamente, sin putear a nadie y ayudando a quien merece una mano amiga.

Que la única manera de "salvar el mundo" hoy en día, es de hacer lo correcto cuando nadie te mira y hacer lo posible para que en tu más cercano entorno, hagas felices a quienes aprecias .

Que estoy harto y asqueado de la sociedad actual, de las leyes, de la corrupción, de la estupidez...

Que la corrupción política y empresarial, no es más que un fiel reflejo del resto de la sociedad.

Que a veces, existen excelentes empresarios y trabajadores que son unos hijos de puta .

Que hombres y mujeres vivíamos felices en armonía y en complementariedad hasta que el feminismo se cargó miles de años de evolución natural e imponiendo sus leyes antinaturales por imposición social y judicial.

Que la inmigración debe ser solamente para quien desea aportar su honradez y buen hacer sin resultar molesto o una carga, para la sociedad que le acoge .

Que abusar de quien no te ha hecho nada malo, es de seres muy oscuros.

Que no todo está justificado, ni por sus métodos ni por sus fines. Que ninguna lucha es legítima cuando perjudica a personas inocentes y ajenas a esa lucha.

Que la patria nada tiene que ver con sus dirigentes, sino con sus ciudadanos, sus símbolos, sus costumbres...

Que prefiero ser querido que temido y despreciado por mi sinceridad a ser querido por mi hipocresía.

Que a veces me asalta la duda de si el día que ya no esté, alguno de vosotros me echará de menos y se dignará a llevar flores a mi tumba o beba mientras brinda en honor a mi , bajo mi retrato.

A veces, cuando tienes la posibilidad de parar "la carrera" del día a día durante unos instantes, te puedes permitir el lujo de pensar calmadamente sobre lo que te rodea.

jueves, junio 02, 2016

UN PEQUEÑO PASEO


Despiertas por la mañana, con una extraña sensación de tristeza, de desapego, de decepción. Por todo, por todos... Bueno, por casi todo y casi todos.
Te diriges pesadamente hacia el wc rascándote las zonas mas innobles de tu cuerpo y enfocas con ojo experto el agujero del water a la vez que diriges un pesado, oloroso, oscuro y certero chorro de orina hacia el centro justo de la hoquedad, procurando que no salpique afuera porque si no, te tocará limpiarlo.
Te lavas la cara, retiras con cuidado las legañas que permanecen en el interior de los lagrimales y te suenas los mocos en un fuerte y sonoro espasmo que liberan tu respiración en el estrechamiento producido por un tabique nasal desviado por docenas de peleas.

Te miras al espejo y apenas te reconoces. Ya no eres aquel gladiador urbano de antaño. La decrepitud ha asolado tu físico y tu mirada. Ahora triste y vacía.
Sin ganas, sin dinamismo... te vistes pesadamente, te lavas los dientes y sales a la calle con apenas un café templado y recalentado en el cuerpo.

El paso de las botas al caminar, suena contundente entre el silencio del garaje, solo roto por el contacto de la dura suela contra el cemento y por el tintineo metálico de llaves, candado y contacto de tu motocicleta cuando por fin, liberas a esa bella bestia de las cadenas que la han mantenido durante la noche, a salvo de los amigos de lo ajeno.

El estruendo del motor rompe el silencio de la estancia y la vibración al montar, agita tu alma despertándola. Un sonoro "clack" al introducir la primera velocidad, hace que mecánicamente, liberes el puño izquierdo a la vez que giras hacia ti, el derecho. Haciendo que la visión del suelo comience a moverse hacia detrás.

Los primeros rayos de sol y el primer soplo de aire contaminado de la ciudad, chocan con tu cara al salir al exterior. Comienza la partida de la vida, en la que solo dispones de un solo muñeco para jugarla.
Serpenteas entre el tráfico de la ciudad, esquivando coches, baches y agentes de movilidad.

Tras casi 20 minutos de humos, ruidos, atascos y paradas interminables en los numerosos semáforos de la población, se abre ante ti una carretera de dos carriles para cada sentido, en la que te ves obligado a continuar serpenteando a los coches, debido a la masificación de estúpidos que conducen lentamente por el carril izquierdo, estorbando y taponando el tráfico.

Media hora mas tarde, tras evitar radares, desvíos, obras y conos naranjas en tramos de la carretera, llegas a un desvío que te introduce en una carretera mas estrecha, peor asfaltada, pero con apenas tráfico y que recorre sinuosamente la orografía de la sierra, entre vallados y pinares.


Es aquí donde comienzas a sentirte vivo. A sentirte mejor. Donde dejas de estar un poco menos enfadado con el mundo y en donde el rictus molesto y desagradable de la gente con la que te cruzas e incluso el tuyo mismo, se dulcifica considerablemente, pudiendo incluso a ratos, disfrutar de efímeras sonrisas de jugador de póker, que se reflejan furtivamente a través del espejo retrovisor.

Aquí el aire es mas puro y arrastra hacia tus fosas nasales (además de insectos), las fragancias de la resina de los pinos que majestuosamente, te jalonan el paso como si de un grupo de oficiales del ejercito, rindiesen honores a la salida de una boda, con sus sables blandiendo inmóviles sobre tu cabeza.
Jaras, tomillos, musgos, madera recién cortada y césped mojado... aunque también de vez en cuando alguna plasta de ganado, representan un festival de olores, mientras tu equilibrio se relaja en cada curva, con la inclinación sobre el asfalto a una velocidad media, que te hace disfrutar de la ruta sin sobresaltos.
Niños en el asiento trasero de algún coche al que rebasas, que te miran con los ojos muy, muy abiertos, repletos de ilusión y admiración... que contrastan con la cara de desconfianza y nervios de la persona al volante.

Tras un tiempo razonable serpenteando por la carretera de montaña, la tensión acumulada en dias pasados, va suavizandose poco a poco, sabiendo que además, vas llegando a tu destino. Se trata de un desvencijado bar en el lateral de la carretera, a medio camino en la subida de un puerto de montaña. Al verlo tras una prolongada y suave curva en la que una encina se aproxima llamativamente hacia el borde de la calzada, disminuyes la velocidad y comienzas a reducir las marchas, hasta que te situas suavemente a pié de la escalera de tres peldaños situados frente a la entrada del establecimiento.
Un joven caballo que deambulaba por las inmediaciones, se siente nervioso y asustado por el sonido atronador del motor en v, refrigerado por aire y retrocede algunos pasos, hacia los árboles mas cercanos. Sin embargo, un par de vacas marrones que pastaban plácidamente, apenas levantan la mirada para, a continuación, continuar en sus rumiantes quehaceres.


Con sudor en la frente, el casco en la mano y los guantes asomando de uno de tus bolsillos traseros, flanqueas el umbral del establecimiento, en el que algunos parroquianos, apenas tardan unos segundos en mirarte descaradamente, hasta que llegas a la barra del establecimiento hostelero. Para continuar jugando a las cartas, mientras beben chatos de vino peleón, de la propia zona.

Es un lugar de aspecto sucio, descuidado, con una decoración de poca luz, madera y piedra, con motivos de caza. Cornamentas diversas y algún felino disecado, sobre un estante, cerca de la gran chimenea que preside el lugar. Hay que reconocer, que a pesar de parecer el escenario de una pelicula de serie "B" en la que unos rednecks psicópatas asesinan a estúpidos jovencitos turistas de ciudad, posee un encanto que te hace siempre repetir.
Pero pronto aparece la verdadera razón de por que siempre paras en esa pequeña sucursal del purgatorio: La mesonera.
Una joven, ya no tan joven, que con una sincera sonrisa en el rostroy un volumen de voz un tanto superlativo, sale de la cocina a darte dos sonoros besos, mientras se seca las manos mojadas en el delantal feo y deshilachado que lleva puesto.
No es guapa, su piel es tosca, le sobra algún que otro kilo y su vestimenta de cenicienta no atraería a ningún principe azul. Sin embargo, su simpatía y grandes pechos, hacen que cualquier currante o cualquier canalla, quede prendado de ella. Y digamos que tú, tienes bastante mas de canalla que de príncipe. Y además sirve cerveza y cocina de muerte ¿Cuantas mujeres podrían presumir de ello?.

Sin preguntarte, te ha puesto de inmediato una enorme jarra fresca de cerveza de la que se le van cayendo los trozos de hielo y una tapa de algo que no terminas de adivinar que es, en una cazuelita de barro, pero que de seguro sabes, que estará ardiendo durante los próximos 10 minutos y te quemarás la boca... pero sabrá delicioso.

Mas de media hora mas tarde, charlando en la barra con "Sefi" ( de Josefa) sobre tus problemas, los suyos y cosas intrascendentes, aderezados con algunos coqueteos verbales algo subidos de tono entre ambos, pones un billete de 5 euros sobre la barra para pagar, pero aún pasas otros 20 minutos mas con ella, porque te ha puesto otra cerveza y tapa, invitación de la casa, sin preguntarte, ante tus quejas por si te paran en un control de alcoholemia. Y ha seguido charlando contigo, subiendo la temperatura de la conversación sin el menor reparo ni timidez.
No quieres pensar mal y equivocarte... pero jurarías que el día menos pensado, Sefi te mete para la parte de atrás del bar y te hace un hombre de las montañas. Y aunque no es la típica dama presentable de la que presumir con los amigos en un local de moda, sabes que le dirías que si, encantado. Y continuarías viniendo, con mas frecuencia, si cabe.

Sales pesadamente y arrancas la moto sin candar, mientras te pones el casco y te ajustas la ropa para que no se vuele con la velocidad. Ella te observa desde el descansillo de la entrada, en el cenit de los tres escalones, mientras te dice adiós con la mano graciosamente y te envía besos casi húmedos, casi obscenos, mientras te reprocha que no vayas mas veces y tardes tanto en ir a verla.


Unos pasos hacia atrás con la moto y la encaras de nuevo hacia la carretera. El joven caballo vuelve a alejarse asustado y las vacas ya ni siquiera levantan ni la mirada del suelo. Salida triunfal levantando un poco de polvo y regreso hacia la ciudad.

La vuelta no es igual. Una sonrisa se ha apoderado de tu cara y sabes que el resto de la semana, no será tan duro de sobrellevar. Puede que incluso odies un poquito menos a la humanidad. Porque en el fondo, aún llevas en la boca, el sabor de la cerveza y las tapas de Sefi... y en el corazón llevas el sabor de su mirada.

Doktor Jeckill. Junio de 2016.


lunes, julio 27, 2015

El mito de que la bandera confederada americana está inspirada en el Imperio español

En los últimos días, la bandera identificada con el bando confederado durante la Guerra de Secesión americana (1861-1865), que sigue ondeando en algunos edificios oficiales del estado de Carolina del Sur, ha centrado el debate en EE.UU. por sus connotaciones racistas. Pero más allá de la polémica actual, existe la creencia equivocada de que «la Cruz Sureña» está inspirada, como las de muchos estados norteamericanos con herencia hispánica, en la Cruz de San Andrés usada por el Imperio español. Otro error común es creer que la famosa bandera «rebelde» tuvo la categoría de oficial durante la guerra.


La primera bandera oficial de la Confederación, llamada de «Barras y Estrellas», se inspiró en las armas del Archiducado de Austria, que acabarían originando más tarde la actual enseña nacional de Austria, y fue diseñada por el artista prusiano Nicola Marschall en Marion, Alabama. Sin embargo, el gran parecido de esta bandera –incluso con las posteriores modificaciones– con la empleada por la Unión, el bando norteño, hizo imposible que pudiera ser usado en el combate. Las tropas tenían muchos problemas en distinguir quién era el enemigo y quién el amigo.

Para remediar la confusión de la bandera «Barras y Estrellas» con la de la Unión, el general del ejército de Virginia P.G.T. Beauregard, entre otros, adoptó la Bandera de Batalla con la famosa cruz diagonal para encabezar a sus tropas. La «Navy Jack» confederada, también llamada «Cruz sureña», fue la precursora de esta enseña, salvo porque empleaba un azul más pálido. El diseño fue obra original del congresista de Carolina del SurWilliam Porcher Miles –muy posiblemente inspirado en la bandera de la Unión Jack– con la intención de convertirla en bandera nacional, pero fue desechada por el Gobierno confederado por parecerse demasiado a unos tirantes cruzados. El número de sus estrellas blancas fue evolucionando conforme avanzaba el conflicto hasta que finalmente tuvo un total de 13, que representan a los 13 estados de los Estados Confederados de América.

La «Cruz sureña» se usó en batalla desde noviembre de 1861 hasta la derrota final. Tras la guerra, se convirtió en el símbolo más universalmente reconocido del sur de Estados Unidos, donde se la denomina familiarmente como bandera «rebelde», y es, entre otras cosas, un icono de la música country y el movimiento rockabilly, de raíces afroamericanas, que no la consideran ni mucho menos un símbolo racista ni xenófobo. A nivel oficial, la bandera sudista sigue presente en las enseñas de Georgia y Misisipi, y, además, ondea en el Capitolio de la ciudad de Columbia, Carolina del Sur, desde 1961, en honor a los caídos en aquella guerra.


La creencia de que esta cruz, que guarda gran similitud con la cruz de San Andrés, está inspirada en la bandera del Imperio español nace de la profunda herencia hispánica todavía presente en la simbología de EE.UU, sobre todo en la zona del sur del país. Los conquistadores españoles fueron los primeros europeos en recorrer la mayor parte del territorio de lo que son los actuales EE.UU. Así, el conquistador español Álvar Núñez Cabeza de Vaca fue el primer europeo que pisó territorio texano el 6 de noviembre de 1528. El reverso actual del escudo de Texas, que incorpora las seis banderas de las naciones que ejercieron su soberanía sobre dicho territorio, reserva un importante hueco a España. En concreto, la bandera española está representada por la actual rojigualda con el escudo de Castilla y León en su interior.

Escudo de Texas.


Además del escudo, Texas sigue conservando su herencia hispana en los nombres españoles de cientos de pueblos, ciudades, condados y zonas geográficas de su territorio. Cuarenta y dos de los 254 condados tienen nombres o españoles o derivaciones anglicanizadas tales como «Galveston». Lo mismo ocurre con los nombres de algunos accidentes geográficos como «Llano Estacado», «Montañas Guadalupe» e «Isla Padre» que sirven como recordatorio de los exploradores y conquistadores españoles que cruzaron Texas mucho antes de que los ingleses se establecieran en la costa del Atlántico de Norteamérica.

Bandera del estado de Florida


Cuando los actuales estados de Alabama y Florida crearon sus banderas oficiales a finales del siglo XIX y principios del XX quisieron reconocer su pasado hispánico a través de la cruz diagonal roja, que algunos identifican de forma errónea con la cruz sudista, pero que fue usada por el Imperio Español en el periodo de los Habsburgo. Nada que ver con la bandera que William Porcher Miles diseñó con la vista puesta en la del Reino Unido, que también cuenta con una Cruz de San Andrés, pero, en su caso, en referencia a la bandera de Escocia e Irlanda.

Fuente original: César Cervera para ABC

sábado, mayo 30, 2015

Una gota de sangre en el martini, por favor.


En horas crepusculares de este pasado Jueves 27 de Mayo, se presentó en la madrileña librería "Cervantes" de Madrid, la novela de Jose Antonio Gómez Pintado (Zippy, para los que mas le queremos).

Una historia de un Vampiro Mod, aficionado a los tragos de coctelería mas exclusiva y que , como buen vampiro, no se lleva demasiado bien con los licántropos rockers de la noche madrileña.
El entorno de la localización de la trama, se sitúa , en su mayoría en las calles de Malasaña y su particular tarde-noche.

Una lectura, que sin duda, no te dejará indiferente y en el que los seres de la noche madrileña, podemos hallar en la novela a personajes con sospechoso parecido a nuestro alter ego.

Ambición, rígidos y peculiares códigos éticos y peripecias enfundadas en un elegante glamour de tiempos pretéritos. Que además, amenazan con una segunda entrega en próximas fechas.

Hoy ha amanecido un día espléndido, para disfrutar de la lectura de esta novela, con un café matinal a primera hora, una terracita soleada al mediodía y un cóctel a media tarde. (Por ejemplo un Martini)... siempre que lleve una gota de sangre. ¡Por favor!

miércoles, mayo 27, 2015

ESPAÑA

Ayer, regresando del hospital, pasé por la plaza de Colón, en donde ondea majestuosa nuestra enseña nacional en un tamaño mas que considerable.

Paciente, valiente, tranquila... con el aplomo que siglos de existencia y una historia de gestas valerosas por parte de sus hijos, (que llegaron a mantener durante siglos, un imperio en el que "no se ponía jamás el sol") confieren a su honorabilidad, fuera de cualquier rastro de duda.


También conoció tiempos negros. De dolor, de hambre, de miseria económica y moral, de miedo... como ahora, que ascienden al poder, gentes llenas de odio y radicalidad que la odian profundamente.

Pero ella ondea suavemente. Consciente al fin y al cabo, que aunque algunos indeseables no la quieran, ella está por encima de todo ello. Y simboliza a todos. Sin ideologías, sin condiciones.

Ella es arena de la playa en Andalucía, roca volcánica del Teide y roca de los Picos de Europa.
Ella es flamenco, sardana y muñeira. Es hombre, es mujer, es pobre y rica a la vez... Ella es ilusión de hinchas deportivos y llanto de la gente de bien, cuando unos desaprensivos han asesinado a alguno de sus hijos.

Es trabajo duro, es sudor de currante, es merecido descanso tras una jornada de labor.
Es Cocido, es botillo, es fabada, es chistorra, es marisco y pescado rebozado.
Ella es un fresco y limpio amanecer y una dorada y colorida puesta de sol.
Es fábrica, es huerta, es mina...

Ella es , simplemente: ¡ESPAÑA!

domingo, mayo 10, 2015

Hybrid. El coche fantasma

La pelicula como tal, es una basura. Pero es de ese tipo de basura que entretiene y que a los quemadillos del motor, nos dejará algunas escenas en la memoria de lo mas memorable.

Título original: Hybrid (Super Hybrid)
Año: 2010
Duración : 94 min.
País : Estados Unidos
Director : Eric Valette
Guión : Benjamin Carr
Música : Thomas Schobel, Martin Tillman
Fotografía : John R. Leonetti
Reparto : Shannon Beckner, Oded Fehr, Ryan Kennedy, Melanie Papalia, Adrien Dorval, Duncan Fisher, Josh Strait, Kent Nolan, Tim McGrath
Productora : Coproducción Estados Unidos-Alemania; Stallion Media / Studio 407 / TADORA Filmproduktions
Género : Terror | Sobrenatural. Coches / Automovilismo

Sinopsis : Una noche, un misterioso coche es llevado al garaje de la policía de Chicago después de que se estuviera implicado en un trágico accidente. Tilda, la mecánica de guardia, pronto descubre que el vehículo tiene vida propia y que con sus cientos de caballos y sus dos toneladas de acero reforzado es una máquina imparable de matar humanos.

Resaca

Despiertas con la boca pastosa, sucia , con sed...
Con un terrible dolor de cabeza, entre sábanas sucias y revueltas que huelen a sudor y a fluidos corporales indeterminados.
El estómago lo tienes revuelto y al tratar de incorporarte, un tiovivo de mil demonios comienza a agitar el Mundo que te rodea en una escala de 7,6 grados en la escala de Ritchter.

No recuerdas demasiado bien lo que estuviste haciendo ayer. Entre retazos de una película de terror que es tu vida, aciertas a recordar vagamente el fondo vacío de mil vasos de cristal, rodajas de limón huérfanas de guarnición, perdídas entre pequeños cubitos de hielo y una sonrisa blanca, de dientes imperfectos buscando tu boca con ansia y desesperación.

Empiezas a recordar el aroma de unos cabellos de un olor determinado. Mezcla de pachuli y a hembra peligrosa.
Asocias la sonrisa de dientes descolocados a aquel olor. Una boca imperfecta, como la vida, pero apetecible, como la muerte.

Risas , alcohol, mas risas, mas alcohol... El suave tacto tibio de una piel y el frio tacto del metal.
Hueles tu camiseta y aún lleva impregnado aquel olor de tu última pieza cobrada. Te gusta como huele. A mujer. A damisela deshonrada. A solitaria cazadora de corazones esquivos.

Los rayos del sol que penetran oblicuamente desde el ventanal, te producen una reacción vampírica de rechazo a la luz. Inmediatamente buscas el lavabo y te echas agua fresca abundante por la cara, mientras que un lamento quejumbroso y gutural, te recuerda que las viejas cañerías de ese cubil en el que pernoctas, poseen algún que otro siglo de antigüedad y te recuerdan que tu tampoco eres ya ningún chaval.

Alcanzas tus botas. Poseen un olor a cuero que te recuerdan a la madera de un viejo taller y al aroma de un buen bourbon.

Manos toscas con anillos de plata y restos de grasa entre uñas y huellas dactilares que te recuerdan que tu moto, se quedó anoche durmiendo en la puerta de casa. Manos que anoche, recorrían la piel suave y blanca de aquella hembra rotunda que te dió lo único que poseía.

Recuerdos de sexo, de abrazos y besos, de la penumbra de una habitación destartalada , iluminada intermitentemente por la luz de neón de un cartel de publicidad , ubicado justo enfrente de la vieja ventana de marcos de madera.


Luces rojas, azules, verdes... que teñían la escena de su piel, mientras se arqueaba peligrosamente para la salud de su espalda a la vez que apretaba tu cabeza contra su sexo, sintiendo deshacerse en tu boca. Vaciarse por completo de problemas, complejos e inseguridades, mezcladas con decilitros de flujo vaginal que aún dejan un cierto regusto en tu boca... y dibujan una sonrisa socarrona en tu rostro, al recordar los detalles de todo aquello.

Al acabar,recuerdas que se cabreó porque no quisiste quedarte con ella. Pero necesitabas sentir el aire fresco de la noche.
Una motocicleta solitaria surcando las calles vacías y mojadas, bajo la luz de las farolas, que custodian la noche de las sombras y la mas dura oscuridad.

Recuerdos de ayer, deja vu de mañana... En realidad, poco importa.
Te vistes pesadamente, arrancas tu motocicleta entre el estruendo de sus escapes y maldices la hora en que las autoridades impusieron el uso obligatorio del casco.
Hoy desayunarás unos huevos con bacon en una terraza desvencijada de un bar de parroquianos, al borde de una carrtera poco transitada. Después irás a cortarte el pelo a la peluquería de Maxi entre latas de cerveza fresca y buena música de rock & roll como banda sonora de fondo y te sentirás un hombre nuevo. Preparado para hacerle un par de cientos de kilómetros mas, al viaje de tu vida.

Al fin y al cabo, si tu vida es tan decrépita como la historia de un viejo músico de blues... ¿Que importa una resaca mas o una resaca menos?

Doktor Jeckill. 10 de Mayo de 2015.

lunes, mayo 04, 2015

Al final de la barra del bar


Otra vez en mi bar de confianza me encuentro a gusto, al desaparecer los últimos rayos de sol tras los tejados de la gris ciudad.
Otra noche perdida al final de una vieja y maltrecha barra de madera sin hacer nada de provecho ni nada medianamente práctico.
Con demasiadas cervezas en el cuerpo. Con demasiado bourbon quemándome las tripas.
Con demasiados recuerdos, demasiados pocos sueños y una casi total ausencia de esperanzas.
Con mi paciente máquina aguardando en la puerta, silenciosa y brillante. Sin que cuando vuelva a montarla completamente borracho, nada me reproche y me deslice a través de la noche, rompiendo el silencio de las calles mojadas, rápida y poderosamente hasta mi solitario cubil.
Bebo en silencio sentado en el taburete, sumergiéndome en el mar de notas musicales de un viejo blues que suena en el obsoleto equipo musical del garito.
Con mis pensamientos inmersos en esa melodía que tan bien describe el lamento espiritual de un perdedor, que se encuentra en la barra de un bar, lamiendo las heridas de su triste vida y escuchando un blues en el viejo piano o saxo de un sórdido club de New Orleáns, entre el característico ruido de fondo que solo consigue reproducir un buen disco de vinilo.
Aguardo con la esperanza de que esta noche, aparezca la mujer de mi vida.
Aquí en el rincón mas oscuro y sórdido de este viejo y sucio bar.
Con la esperanza de encontrar a esa mujer especial, bella, inteligente, leal y con corazón, capaz de reactivar el encefalograma plano de mi cansada, herida y maltrecha alma.


Una vez escuché a alguien decir que había oído hablar de que alguien había conocido a una mujer así.
Se lo había oído decir a un amigo de un amigo de otra ciudad muy lejana.
Pero yo siempre me acabo enamorando de tías egoístas, manipuladoras y que en el fondo... tampoco están tan buenas.
Acaban compitiendo siempre por mi atención contra mi moto y mis amigos. Me reprochan mis uñas llenas de grasa, mis dientes amarillos y mis simpáticos y sonoros pedos aromático-musicales.
Intentan por todos los medios organizar mi vida y tratan de que venda la moto, recuerde aniversarios y encuentre un trabajo "decente" para poder tener una manada de crÍos en un piso microscópico que tendríamos a pachas con el banco y que nos asfixiaría con una hipoteca que solo podríamos pagar atracando bancos o dedicándonos los dos a la prostitución de alto standing.

En otras ocasiones, una mañana me he despertado junto a una mujer a quien no conocía, que se me adivinaba vulgar y fea y que ni siquiera me importaba un carajo si reventaba en ese preciso momento.
Se encontraba desparramada entre las arrugadas sábanas de una habitación, testigo de una noche de deseo y sexo, normalmente aderezada con mucho alcohol y drogas, de la que ya no quedaba absolutamente nada mas que envases vacíos y recuerdos confusos.
Lo único que deseo en ese momento es sacármela para mear, darme una ducha rápida y largarme sin que la aventura me cueste dinero.
Oculto en mi puesto de vigía desde el final de la barra, observo a la gente que comparte esta noche, techo en este antro.
Veo a parejillas derritiéndose mutuamente con la mirada o comiéndose a besos y a solitarios como yo que alivian su soledad con el amigo Daniels. Jack Daniels.


Mientras pierden su mirada en el fondo de un vaso, de cuando en cuando, miran de reojo a los amantes con cierta envidia y evocando tiempos y compañías pasadas que entristecen su semblante, justo antes de apurar su vaso y pedir otra ronda de lo mismo.
Apenas media docena de almas, con muchos capítulos escritos en la novela de su historia, están esta noche en esta universidad de la vida, siendo capaces si se terciase, de dar a cualquiera una magistral clase, sobre lo que fue, sobre lo que pudo ser y sobre lo que realmente, ya no importa o dejará un día de importar.
A veces muevo el culo de mi reservado y salgo de este antro con la excusa de vigilar la moto, aunque en realidad, salgo a respirar algo de aire fresco, a escuchar los sonidos de la noche y a sentir la humedad de las calles en su semi-oscuridad, solo rota por algún neón o farola. De paso siempre viene bien echar una meada y a veces incluso, una discreta vomitona, lejos de miradas de reproche y asco, o de jocosos comentarios por los cuales, en mi estado, pueden llegar a ocasionar algún tipo de reacción violenta por parte del despojo que aquí queda y que en otro tiempo fue mi cuerpo.


Según transcurre la noche en silencio, tan solo roto por el sonido del blues, el toque de campana que sigue a una propina o alguna pelea entre borrachos, miro hacia el exterior y ansío ser acariciado por los primeros rayos de sol.
Necesito dejar de vivir así y ver el amanecer de mi propia existencia.
Saber que tras la noche, siempre se sucede una soleada mañana con el canto de un jodido gallo y el piar de esos mismos putos pájaros que se cagan con tanta frecuencia en mi moto.
Saber que tras la oscuridad, llega otro día de luz y que las lluviosas mañanas que difieren poco de la noche, se acaban al llegar el mes de mayo.
Saber que llega un momento en que lo que ahora es sombrío y oscuro, estalla en una explosión de color y perfume.
Saber que, a lo mejor, llegará una mañana en que deje de mear sangre, mi hígado no arda y mi conciencia pase de todo y deje de escocerme.
Un renacer en el que encontrar a alguien que te importe realmente y que, lejos de aprovecharse de ello, te diga: "Si alguna vez te vuelves a perder, mira al cielo y haré que una estrella brille para ti".
Pero hasta que ese día llegue, creo que voy a pedir otra copa desde mi rincón del final de la barra.

Doktor Jeckill.

miércoles, abril 29, 2015

jueves, abril 23, 2015

¡Deprisa, deprisa !

Con frecuencia, vemos el camino a recorrer como algo largo y tedioso en lugar de como un reto y una excusa para disfrutar del recorrido.
La obsesión en los tiempos modernos con obtener nuestras metas al precio que sea, de la manera mas rápida que se pueda y a ser posible con trampas o atajos, nos impiden encontrarnos a nosotros mismos. Pensar, evolucionar, madurar, disfrutar del hecho y del paisaje. Aprendiendo la lección.

Hoy en día, nuestra vida es una autovía de peaje, vallada y limitada, que nos impide conocer las aldeas y pueblos que bordeamos sin prestarles atención.
Hemos cambiado las viejas tascas de pueblo en el que los paisanos nos observaban inquisitivos al entrar y nos despedían con el cariño de un nuevo amigo , por concesiones de hostelería, tan asépticas e impersonales como caras.


Vamos al gimnasio varias veces por semana, en coche o moto, a pesar de vivir cerca de él, para acabar el ejercicio cuanto antes, levantando rápido y mal las pesas y después inflarnos a esteroides y productos de veterinaria con el objetivo de conseguir un aspecto saludable... a costa de nuestra propia salud.

Hacemos la comida en robots de cocina, hornos de microondas y placas de inducción vitrocerámica en solo unos minutos, o directamente la compramos preparada, en lugar de disfrutar de los viejos métodos de cocción lenta sobre un fogón de gas o un lecho de brasas de carbón de encina.

Nos pasamos el día trabajando como condenados, para obtener una serie de bienes que deberían mejorar nuestra calidad de vida, pero en el fondo, solo conseguimos aislarnos mas y mas cada dia.

Nuestros hijos aprenden en "realidades virtuales", que no solo no son realidad, sino que les enseñan una cara de la vida que no se ajusta para nada a la realidad verdadera.

No tenemos tiempo de socializarnos, de tener tiempo para los amigos o para buscar a la pareja adecuada. En lugar de ello, recurrimos a las redes sociales, a la pornografía o a los placebos sustitutivos de enfrentarnos a la verdad sobre nosotros mismos.

Existe un viejo proverbio que dice que "La experiencia no es solo lo que hemos vivido, sino todo aquello que hemos vivido, reflexionado y comprendido".
¿Como vamos a evolucionar, si pasamos por la vida sin tiempo de saborearla y sin un minuto para pensar sobre lo que nos ocurre?.

Doktor Jeckill. 23-04-2015

miércoles, abril 22, 2015

OLDSMOBILE 4-4-2

El Oldsmobile 4-4-2 fué un popular "muscle car" producido por la división de Oldsmobile de la gigantesca General Motors. Company. (GMC)

Se lanzó comercialmente en 1964 para competir directamente en su segmento contra el Pontiac Tempest GTO, que había resultado un éxito total en popularidad y ventas durante los primeros meses de ese año.
Este modelo primero , había sido diseñado con cierta prisa, apremiados por el rotundo éxito de su competidor y salió con la opción de las carrocerías de dos puertas con capota y la del modelo convertible.
El nombre de "4-4-2" (pronunciado "four, four, two") proviene del carburador de admisión cúadruple del modelo,la transmisión manual de cuatro velocidades y su doble escape. 


Figuraba en el emblema originalmente con el "4-4-2" (con la denominación mostrando las barras entre los números) y se mantuvo durante un tiempo con ese diseño concreto.
En 1965, el 4-4-2s salió con transmisión automática de 3 velocidades, pero aún así se continuó denominando y mostrando en su chapa como "4-4-2 s “
Fué ya en 1968 cuando la denominación fue acortada a simplemente "442" (Sin guiones) , aunque en los folletos y documentos internos de Oldsmobile, continuaron usando la denominación "4-4-2" para el modelo.
Los modelos F-85 y el Cutlass, se convirtieron en un modelo propio o “titular” entre los años 1968 y 1971.
En esos años, el carrazo calzaba una distancia entre ejes de 112 pulgadas (2.845 mm) y en el año 1968 , se consiguieron vender la nada despreciable cifra de más de 33.000 unidades.

A pesar de la presión gubernamental para ir reduciendo la cilindrada de los grandes vehículos en esos años ,el motor se mantuvo en 400 pulgada cúbicas, el motor se basó en el nuevo tren de cigüeñal 455 (carrera 4,25) y la disminución del calibre (a 3,87).
El Par de los primeros años fué de entre 3000-3200 rpm y ahora conseguían que el régimen fuese de 400 a 3600 rpm, en su mayoría debido a una leva pulida mas suave.
Las carrocerías disponibles fueron coupé 2 puertas con y sin parantes, descapotable 2 puertas. En 1970 se ofreció el paquete W-30 442 como opción en el Cutlass y el Vista Cruiser  como opción rústica.


Entre los años 1973 hasta el 1977 hubo una tercera generación de este modelo, que originalmente se esperaba que debutase en el año 1972, con la introducción del nuevo estilo de carrocería “Columnata”, pero se retrasó por una huelga de los trabajadores del sector de la automoción entre los años 1972 y 1973.
La carrocería fue rediseñada con enormes puertas largas de 5 pies (2 m) y parachoques de absorción de energía de 5 mph. Las ventanillas traseras se dejaron fijas y el techo se reforzó como exigencia en los estándares del gobierno en cuestiones de seguridad vial.
Esta generación de 442 resultó algunos cientos de libras más pesada y ligeramente mayor que los del modelo anterior a 1972.
Por aquel tiempo, los coches de altas prestaciones americanos comenzaron a extinguirse por la presión de los estándares federales obligatorios del año 1973, pero durante estos “años olvidados”, el 442 aún mantuvo algo del rendimiento propio de los viejos y míticos coches musculosos o “Muscle cars”.


Esta época a la que me refiero, trajo una edición limitada del modelo 442 que se ofreció desde 1978 hasta 1980 en la versión Cutlass con una carrocería algo mas compacta en el año 1978. Los Motores varíaban a un motor V6 de 3.8L sobre una carrocería de 305 Lbs. Sin la posibilidad de optar a un 4-4-2 como los de 350 que había antes de 1978 o 1979.
Finalmente, una edición especial de Hurst / Olds fue ofrecida ante la demanda de aficionados y entusiastas de los grandes y poderosos motores atmosféricos en el año 1979, y que se posicionó com uno de los “muscle cars” más populares de la época. Este modelo estuvo disponible como  sedán de 4 puertas tipo fastback.

El nombre del modelo originario fue restablecido en la década de 1980 con tracción trasera como "Cutlass Supreme" y a principios de 1990 trajo la opción de la nueva tracción delantera "Cutlass Calais".

Doktor Jeckill.


RACING FROM HELL

Esas carreras de cuarto de milla en las que el rugido de poderosos motores , inundan el ambiente. Grasa, gasolina, velocidad, cuero viejo, cerveza...

Todo un carrousel de sensaciones maravillosas para todo ese tipo de personas que gozan de un alto contenido de testosterona en su cuerpo.
Juegos de chicos grandes. Un circo romano en el que gladiadores mecánicos sobre cuadrigas de seis u ocho cilindros, buscan la inmortalidad entre los dioses del Olimpo del motor.

Perseguidos por la mediocridad del feminismo, de la DGT y de la estupidez descafeinada de un rebaño vulgar, que no encuentra su lugar en un mundo de machos alfa. Disfrutamos del combate y observamos con cierto desprecio y sorna a nuestros detractores desde lo alto del podio de los vencedores de la vida.

martes, abril 14, 2015

El juego del amor.


El amor es un viejo casino en un vapor del Mississippi en el que juegan viejos truhanes, tramposos y putas de New Orleans con una Derringer oculta en el liguero.

Apuestas de locura a veces, cobardes en otras... sin garantía de juego limpio ni solvencia de la banca en ninguna de las mesas de juego.
Además nadie garantiza que puedas salir vivo de los solitarios y oscuros muelles del puerto por los que deberás salir cuando acabes tu juego y pretendas regresar a casa con una bolsa llena o incluso vacía.

Apuestas de riesgo en las que quien mas apuesta , mas gana o pierde, pero aun así llamará siempre la atención de cotillas y curiosos, que envidiarán la suerte de los ganadores o el arrojo y fé de quienes pierden.

Algunos viejos tahures de voz ronca tras una multitud de whiskys en su garganta, tocan un viejo blues en el piano roto y desvencijado. Ellos apostaron al blanco y salió negro. A ellos la diosa fortuna encarnada en Venus, les dio la espalda con una sonora carcajada y cocinó una hamburguesa con los restos picados de su maltrecho corazón.

Mientras tanto, busconas sonrientes hacen creer que su vida es de miel, mientras en el fondo, su sonrisa oculta una mueca de dolor. Mimetismo estudiado y poses mil veces ensayadas para ocultar cientos de complejos, cientos de fracasos, cientos de ilusiones rotas.

Mientras tanto el juego se sucede, las aguas traidoras del rio por el que navega el vapor, preparan trampas en cada meandro, en cada banco de arena, en cada orilla o isla fluvial. Ajenas a la guerra que se sucede entre las mesas de juego, ellas poseen su propia lucha contra todo lo que el vapor contiene.

La miseria humana es visible en cada cadáver que cae al rio, en cada fondo de vaso de tekila apurado y en la hoja manchada de sangre de la navaja que ocultaba tu compañera de juego, mientras te sentías ganador.

Doktor Jeckill. 14 de Abril de 2015